Autores cajabambinos
 
Fray Sebastián de la Cruz Gonzáles
Colegio "José Gálvez"
Calendario Turístico
PRODUCCIÓN INTELECTUAL CAJABAMBINA
Semana Santa
Página Folklórica
Teoria de los Diablos
Pedro Caballero
El Carnaval
CAJABAMBA
El Día de Florecer
Rostro de las Tardes: Biografía completa de Gloriabamba
"Monografía de Cajabamba"
Artículos cajabambinos
Himno a Cajabamba
Autores cajabambinos
Nuestro Templo
José Lorenzo Martínez
Mark Goicochea
Personajes en fotografía
Cajabamba en fotografía
Enlaces
Feria Patronal de Cajabamba
Mapa Turístico de Cajabamba

Album de fotos nuevo
Mis aficiones nuevo
Autores cajabambinos

imagen
Prof. Nelson Regalado Vargas
A Carlos Vargas... 50 años de danzarín

Carlos Vargas sólo hay uno,
y como él ninguno…

Cajabamba lo vio nacer y crecer
y desde hace 50 años, bailar;
hoy por hoy el mascarero verdadero
de la artística majoma angelical.

Profesor y amigo; mejor padre,
recibe reconocimiento y gratitud
por sus cualidades notables
que lo hacen personaje de virtud.

A la docencia y arte dedicado,
símbolo de la Danza Señorial;
del terruño, eterno enamorado,
hijo fiel del Chochoconday…

Se luce el vestido salmón y guinda
sobre el arte de su zapateo,
prestancia y elegancia brinda
¡espectáculo, digno del cielo!

Y hacia el cielo va la marinera,
zalamera a la Virgen del Rosario…
¡Punta y taco! ¡Chispa de la espuela!
y cuatro esquinas de escenario…

Carlos Vargas sólo hay uno
y como él ninguno…
CAJABAMBA
Pedazo desprendido del cielo,
incrustado en los Andes de mi Perú.
Cajabamba, hogar de ensueño,
del cielo claro y de lluvia matinal...
De verdes tonos que adornan
arrullando el fresco pastizal.
De noches serenas y escarchadas,
por la luna iluminadas
acompañando siempre la dulce serenata
del enamorado juglar...
Me viste nacer, correr y jugar
por tus callecitas de piedra,
permitiste que en mis tardes infantiles
salpicado de travesuras
probase de las chacras vecinas
el delicioso capulí y las chelarinas...
Cajabamba, pueblo querido,
resguardado por el Gran Chochoconday,
aquel perfumado de eucaliptos y
engalanado de un bello paisaje
sin igual
atento y feliz te contempla
viéndote crecer...
De tardes de lluvia fresca y
de aquellas de alegría de Carnaval
danzando alborozado y disfrutando
de la chicha, de la ñuña,
¡como mi cecina, no hay!
Cajabamba, octubre de marinera,
de galanes y los diablos,
la del baile señorial,
la del feliz reencuentro
familiar y amical,
recibiendo bendiciones
durante el compartir diario
cual arco iris inusitado,
de Nuestra Virgen del Rosario...
Renace la esencia de tu gente
en la algazara de tus barrios,
el cariño, la hospitalidad,
el buen trato
que te hacen diferente...
Gloriabamba de Bolívar,
terruño mío,
acepta en estos versos
el más sentido homenaje
de un hijo que no te olvida
y que atesora con cariño,
agradeciéndote de por vida
con la más excelsa emoción
haberme dado la oportunidad
de nacer en esta tierra bendita
y ser un cajabambino con corazón...
Dr. Carlos Euler Villavicencio
HIMNO A CAJABAMBA - 1945
CORO

Cajabamba es auritma y es gloria
por su tierra, su clima y su azur
la belleza se ostenta en sus damas
y en los hombres su estirpe viril.

ESTROFAS

En el pueblo hay fuerza INKA
del acero un gran genio tenaz
el acero es su espada y su lucha
y el amor su blasón y laurel.

El derecho es el astro de su alma,
la virtud es su norma y poder;
Igualdad su principio y su Norte
su Bandera, ¡la unión fraternal!

Es justicia a su hermana y su cetro,
¡Libertad! es su grito sin fin,
el Trabajo, es su verso y su canto
y el Progreso su meta y su Fe.

Cajabamba por astro en los andes,
del Perú su esmeralda será
de América todo el prodigio
que la una en su marcha triunfal.
VIEJAS COMO EL DOLOR
Arriba sobre unas lomas
donde natura a puesto su verdor,
por donde suben unas nubes plomas
se ven tendidas unas casas viejas,
viejas como el dolor.
Allí un viejo de venazón indiana,
aguarda del ocaso el resplandor
sentado en una piedra color grana,
y metiendo a la boca el caleador
que saca con cal blanca de su checo
se pone a suspirar,
porque un día como ese perdió el eco
de la voz de su vieja al expirar.
Y el checo que revienta un monocorde
sonido de chil, chal...
Indica esa clemencia indescriptible
de verse en la orfandad:
¡Todo el martirio de enlutadas horas!
sus lágrimas til, tal...
¡Todo el proceso de su ser enfermo!
sus lágrimas til, tal, til, tal...


Tulio César Salcedo Iparraguirre
"César Andino"
CÁNTANOS MAMÁ
Cántame
mamá de nuevo.

Cántame
con tus voces de camino
donde a veces soy aún,
tu débil niño.

Cántame a los ojos
desde tus tiernos ojos.
Los dos por los silencios jugando,
también nos escucharemos.

Cántanos a todos
con pecho amor de tierra.
Puedes, como madre,
labrar la paz.

Cántanos con tu vida,
señal de amor
que no pasa.

Cántanos
de urgente abrazo
en la hoy urgencia
del tremendo abrazo.

Cántanos, por fin,
aunque sepamos que tu amor
nos llegue, alguna vez
con llanto

CÁNTANOS MAMÁ!
Dr. Genaro Ledesma Izquieta
ZORZALES MARAVILLOSOS
Hay en el Perú valles de verdor entrecruzado,
tan fina es su palabra de duraznos y chirimoyas,
y tan fiero es el desparrame de sus músicas,
que ya no tienen fondo, ni entorno
y ni siquiera medida de su grandeza.

Pero es desde el fondo de aquellos valles
que me sale al paso un trinar que me consterna.
voz total, que contiene las sumas aurorales de
tantas arpas, de tantas flautas, de incontables ovoes, de
muchísimos violines, gritos de alegrías, llantos y
finalmente lágrimas.
Las lágrimas tienen también su propia melodía y un
pentagrama insondable con delirio de pómulos.

Tan así es de consternante el cántico de los zorzales.

Portentosa es la grita de aquellos pajarillos.
puede disolver la roca encaramada
y ya tendríamos asegurada
nuestra porción legítima de arena.
Tales ondas cantarinas, enmieladas desde el amanecer,
dan nacimiento a los círculos concéntricos
donde nadan, dando vueltas, las fusas y semifusas.
Pueden los zorzales
curar con sus cuerpecillos vivaces.
Ante su rudo aletear expansivo
humíllase el latido del fuelle del universo.
El ser humano disfruta de un apasionado trinar.

Pueden tejer filigranas con los hilos de la lluvia,
hacer de cada racimo una campana y llamar
con altísimo apuro a que se acercasen los inmortales
y comulguen su pan musical y la dulzura permanente.

Los zorzales se visten de negro porque
ostentan trofeos arrebatados a la noche anterior.
Pero su alma es brillante, pues, enarbolan
divisas de harina de un trigo de arpegios.
Y su canto es rojo por la fragua apasionada de
vida que le circunda y embeleza.
Azucenas de leche le dan frescura blanca.

Son la causa eficiente de los logros bucólicos que
tanto entusiasman al agro,
que le da vehemencia, color y sonido
con sobrecogimiento.
El surco y el ganado,
militan en las endechas del público agradecimiento.
No hay voz más pura y cristalina que la de sus piquillos:
-¡Viva Dios!... ¡Viva Dios!...
-¡Viva!

Contestan las restantes especies desde
el escaño de un racimo recién lavado por la lluvia.

Acción de gracias natural y espontánea
le agrada realmente al Creador.
Ante la propuesta de los pájaros, la lluvia
se descalza para ingresar devotamente pía al collado.
Aparecen los grandes surcos productores de alimentos.
Más tarde llegará la santa bendición de la cosecha.

Feliz el agricultor, instigado por los zorzales.
Están allí, picoteando las distancias colosales
esperando que por fin salga una gota de violines.
Los zorzales apuntalan
los cielos, los prados y los hombres felices.
Los zorzales son los gendarmes de la patria mística
de pastores soñantes y de amadores prácticos.

Cuado yo nací -contaba mi progenitora-
los zorzales me dieron la bienvenida.
No hay tal valle de lágrimas, reconvinieron
y valoraron que había que cazar lluvias y que reproduzcan
en mi huerto y entreguen sus frutos pianísticos.

Obediente a los pájaros cristalinos que actuaban
como directores musicales en medio de las nubes,
ingresé a la vereda en que amontonábase
el desasosiego de los romances con sus muchas bocas.
Aparecían en los fardos endechas dulcísimas.
La brisa autóctona salía a enamorar a los trigales,
y llenábanse de panes los
surcos redimidos del cielo y de la tierra.

Los zorzales reproducían
la voz de las madres, ya en el más allá.
Lo pude constatar como la bondad en mi posillo,
como la riqueza del aire que respiro,
como un retozo de arpas en mi corazón.

Esos zorzales de canto empedernido,
apodípticos, de razonar
le ponen verdad a la religión del amor.
Tales zorzales se dan únicamente en mi terruño.
No están felizmente en ninguna otra soledad.
Salvo, que se trate del gran diccionario de la añoranza.

Por donde yo he marchado,
me abundaba la palidez de los cielos, precisamente
por la falta de zorzales, botones del
vestido de la música.
Por eso, yo he plantado en las lejanías
bosques de guitarras con
la voz de los zorzales.

Pócima de amor de mis primeros cielos:
¡pica!, ¡pica! sin levantar cabeza,
¡clava!, ¡clava! tu algazara
-endecha siempre anaranjada de metal precioso-
en las uvas de mi floración nostálgica.

Acepta mis despedidas que ya me voy,
oh!, grandioso artista de
mi pretérito amanecer.
REDOBLE DE TAMBORES PARA DIONISIO MANCO
I

¡Que hace Maestro, parado en la llegada!
el carro para Cajabamba no saldrá;
murió la carretera, viudo el puente
acuesta su cadáver igualmente,
sobre el río.
Alguien muy grande a muerto hoy día;
alguien cuyo esquema
era de sustancias y de niños.
Van de luto los cuadernos, a pie
por la avenida;
en las aulas tórnanse
banderas negras las pizarras;
vez primera que hay declive en
las cristinas;
apáganse las tizas como dedos
de silencio.
¡Ha muerto Dionisio!, por eso
fuga de los patios por cuatro
heridas, la alegría.
Ha caído asimismo
a pedazos el alfabeto, ¡Ay
su grito de libros que se cierra!
pero tú, eterno y noble, que
no estás notificado de estar muerto
prosigues la humanística tarea;
esperas te traslade un carro y te
deje en la puerta misma de la gloria.
Yo te digo maestro,
descansa bastante
has dado tu alma hoy día.
De Trujillo te hablo donde
habían despedidas con aurícula;
equipabas mucha luz y tenía que
ayudarte.
Siendo como antes, en que bajo
el rótulo de las distancias
peso en mi angustia tu equipaje,
ya no viajarás; te quedas,
acudo, pues, a recibirte con
un lienzo de aurículas para tu sueño.
El que ahora viaja soy yo;
mientras ande irás en mi hombro
por estancias que serán de pura gratitud.
No habrá polvo de camino en tu zapato
sinó pólen fragancioso y fresco.
Hermosa y dulce fue tu siembra.
Así será tu cosecha que
habrás de dirigir desde mis hombros.
Por donde antes íbamos, son hoy
las blancas carreteras,
corren por allí tus alegrías;
nadie viene en contra ni vendrá
te son exclusivas en premio
a tu asombrosa humanidad.
Voy también por ellas,
recogiendo el vértigo de tu palabra; cojo la
flor sagrada para hincarla
delante de tu nicho.
¿No es el más amplio pupitre
de notas?
¿Me aprobarás el amor redactado
en pétalos?
¿Me dejarás que llore sobre tus manos?
¡Oh maestro, que sonríes inmortal!
y a salvo de todos mis borrones.

II

Fuiste la simiente de la a hasta la z;
y estas letras se hacen golpeándose
el alma sutil tambor azul;
del redoble caerá una nota,
gota a gota hiráce haciendo
el cauce del saber.
A tu sapiencia fieles hicimos
de cada pecho
un almacén de arpas;
entre músicas vaciábamos las letras
hízose el vocablo "mamá" pasamos
después al concepto "Perú".
Los tambores elocuentes
los brazos recios y sonoros
todo, hizo un cántico,
el mejor de los cánticos
como te alegrabas maestro,
del pristino redoble
¡Cómo los tambores se alegraban
de tu ser!
Cuando a fuerza de repasos
perfecto el redoble hacíamos,
buscámoste con bulla de aluviones;
aquel redoble, aquella palpitante
estrofa iba a ser
para tu entierro.
Oh maestro, que sin rehusar
la práctica brindaste
tu solemne carne.
Tu dijiste:
"Haber niños, yo me pongo duro,
cierro los ojos para siempre,
no dejo de amarles pero apago
mis puertos;
que vuestras mentes redoblen, quiero
escucharlas, quiero escucharlas".
Redoblando el corazón están
aquí las promociones;
yo, tu alumno en blanco,
el que buscándote en los soles,
toco con mi pena las pizarras.
Escribe con la tiza de la lágrima
Dionisio eterno, tu axhaltitud instauro;
¡bendito el hombre que cayó.
regándose en ternura!
Si todos tus alumnos formaran
en columna, brotarían
los kilómetros de tu cariño.
Es el trazo vivo de la Tierra
la cinta que anuda tus zapatos
a tu linda eternidad.



LA FABRICA SOLEMNE
El día lunes se vistió de obrero,
le temblaba en las manos la faena;
había un olor a formaciones grises
en donde la mañana retocó su pelo.

Desde el hambre murmuró el salario
y la oración desesperada
musitó en la lengua de sucios overoles;
se abotonaron en la ropa la agonía,
y era un disco negro
pegado al pecho de los hombres.

Los obreros silenciaron...
más sus voces van llorando
en el crujir de los trapiches...
ellos son inmensos
porque son humo de la fábrica
que zahuma el infinito con olor de brazos.

Lunes, te has tatuado sobre mi sangre
como un mármol
en la lápida al sudor de los obreros;
desde ti primicia a modernos la faena
es el único pan del corazón...
Néstor Sevillano Castillo
(Manuel del Santa)
PRETERITOS FANTASMALES
Volverán mis pasos
por senderos ya viejos
hurgando en el aire
nuestros rostros de niños.
Y me quedaré dormido
en los umbrales silentes
de la casita empedrada
que escondieron mis sueños.
Volveré de repente
con mis huesos exhaustos
a desandar mis ausencias
ingratas y foscas...
Ay, Santa Ana, Santa Ana,
cuanto pesas en mi alma,
fantasmas de cal y fuego
tatuados en mis ojos.
Mística de mi soledad,
raro diorama de estrellas,
numen de mi existencia
déjame morir en tí...
Alfonso Torres Gudeño
ASI ES MI TIERRA CHOLITA
Desde las cimas de esta montaña,
con alegría voy contemplando;
bellos paisajes de blancas casas
de mi provincia de Cajabamba.

Allá al poniente se vé Algamarca,
entre sus faldas verdes paisajes,
blancas arterias de limpias aguas
que van al valle de Condebamba.

Eres generosa mi Gloriabamba,
tierra bendita y hospitalaria;
cuna de artistas y de poetas
Glorias eternas de brillantez.

Así es mi tierra cholita,
así es mi pueblo natal,
mi Gloriabamba querida
cuna de Sabogal.

Manuel José Rubio Escudero
VIRGEN DEL ROSARIO
Virgen Madre del Rosario
patrona de Cajabamba
por tu fiesta el vecindario
goza un feliz Gloriabamba.

A ti acude presuroso
rindíendote tu fervor
y te ofrezco venturoso
el torrente de su amor.

Desde lejanos lugares
traen su fe y devoción
los que sin penas ni azares,
a ti elevan su oración.

Las flores de los jardines
se suman a tu esplendor
y de todos los confines,
para ti llega el clamor.

Eres Virgen del Rosario
de tus fieles la esperanza;
quien te implora en tu Santuario,
lo que solicita alcanza.

Desde botón una rosa
antes de exhibirse en flor,
te envía muy afanosa
tu perfume y su color.

Así también cual mensajes
de saludo en tu trinar,
desde todos los parajes
las aves te hacen llegar.

Cajabamba tierra hermosa
que en su templo reinarás
con tu bondad generosa
que jamás nos negarás

Hoy enchida de placer
y verdadera emoción
a tus pies viene a poner
su amoroso corazón.

Juan Manuel Castillo Sánchez
DIABLOS ORGULLO DE MI PUEBLO
Retumban cohetes y "chicotes"
truenos de gran fiesta
Gloriabamba es infierno
sus diablos están danzando.

Fe, sacrificio y sudor
de "shapingos" cajabambinos
es la fiesta del Rosario
folklore único, devoción de amor.

Elegancia de sedas y rasos
sublime belleza de bordados
perfume de claveles y rosas
alegre melodía de marineras.

"Majoma", ángel con cuernos
brillante espadín entre flores
albos zapatos bailarines
de plata son sus espuelines.

Anfiteatro es la plaza
del danzar incompatible
de taco y punta el zapateo
de elegancia, arte y chicoteo.

Pasmo multitudinario
de admiración que a diario
copan calles, esquinas y balcones
para gozar del arte sus dones.

Solemne oración de marineras
plegaria multitudinaria de danzantes
devoción a la Virgen del Rosario
es la danza de Cajabamba.

Diablos, orgullo de mi tierra
incomparable y único folklore
de quienes sabiéndose pecador
purgan sus pecados con sudor.


CAJABAMBA, 150 años
150 años de provincia,
mucho más que gloria,
eres de Dios una Primicia
que dignifica tu historia.

Francisco Alvarez de Cueto te fundó,
fray Sebastián de la cruz te glorificó,
José Sabogal, el peruanista, te pintó,
“Gloriabamba”, Simón Bolívar, te proclamó.

Casanova, Fuentes, Gómez y Carbajal
con el pueblo Provincia te proclamaron;
a Ramón Castilla, Ley obligaron
para ser provincia a carta cabal.

En las invernas de Araqueda
caballería patriótica se organizó,
lucharon en Junín, batalla encarnizada,
triunfo, libertad y gloria perennizó.

Desde Callash al Chochoconday,
mucho más allá de Cochecorral;
desde el Crisnejas a Marcabal
todo es belleza sin par.

Desde Cachachi, rico en mineral,
hasta Sitacocha y Marcamachay,
fertilidad y riqueza sin igual,
mejor provincia no hay.

Embriagado por tu grandeza,
fortalecido por tu clima,
admiran tu paradisíaca belleza,
eres Cajabamba mejor que Lima.

Tu gente hospitalaria y amable,
tus costumbres, folklore y cultura,
con lo inconmensurable de tu natura,
eres atractivo incomparable.

En histórico Sesquicentenario,
conscientes de tu realidad vivimos;
por ello, solemnes compromisos asumimos
a trabajar unidos desde tu aniversario.

Tu desarrollo y progreso
trabajo unido necesita,
desterremos el apatismo,
luchemos contra el conformismo.
Lilian Goicochea Rios
A CAJABAMBA
Te yergues orgullosa seductora
desde la falda del Chochoconday
y muestras tu belleza a toda hora,
como tú, tan hermosa, ya no hay.

Levantas tus brazos desde el valle
que antiguos le llamaron Condebamba
y esparces las gracias de tu talle
al son de tu alegría: CAJABAMBA.

Entornas verdes ojos con candor
alargas tus pestañas de alfalfares;
mostrando a los extraños tu amor,
quienes tejen sus más cálidos cantares.

Demuestra tu elegancia en las palmeras
y en las llamas tejidas en ciprés;
Bolívar dijo que Gloriabamba eras
y tus hijos lo decimos: así es.

Tu tienes las más cálidas entrañas;
pues, diste, de tu tierra a Sabogal,
quien halló en tus formas más extrañas
la ternura del capulí y del nogal.

Martínez, reverente y recordado
se incan ofreciendo tiernas flores:
el Cine, el Asilo y el Mercado,
concierto de tus tiernos ruiseñores.

Don Celso Calderón y el "viejo" Elías,
modelando las mentes y cipreses
dan tono respetable a nuestros días,
a tantos años formados por los meses.

Cajabamba, la gloria de Bolívar
que se yergue tan hermosa bajo el sol,
endulzados los labios con almíbar
de la caña de azúcar y la flor.

en tu tierra tan pródiga y fecunda,
en tus sauces y también en La Alameda
se siente el amor que nos inunda;
Cajabamba, tierno canto, nota queda.
Luis G. Castillo Sánchez
SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO
(ACRÓSTICO)
Santo Domingo de Guzmán
Ardiente de amor a María y al Sagrario
Númen tuvo y fundó el Santo Rosario
Tabla de Salvación y del cielo sagrado talismán
Iluminas la vida cual sol por la mañana
Salvas al hombre de las garras del averno,
Imprimes tu sello y tu gobierno;
María!... Del mundo eres la Soberana,
Acepta todo el caudal de oración humana.

Virgen del Rosario!... A tí Cajabamba se consagró
Inflamada de la más profunda devoción
Recibirán tus hijos tus maternal bendición.
Grandiosa fiesta en Octubre decidió
Entre rezos, festejos y castillos que quemó
Nace y florece María, cual la FLOR DE JERICÓ.

Del cielo la Virgen bajó
En Gloriabamba se quedó
Labrando la grandeza que nos legó.

Rosario Bendito!... Áncora de Salvación,
Océano inmenso do´navega el peregrino
Sabiendo que en María está su destino,
Abogan los Papas por tan tierna advocación...
Reinarás en Cajabamba cual la Flor del amaranto
Inconfundible es tu perfume y encanto,
Ofréndole mi pueblo... ¡CUBRELO CON TU SANTO MANTO!

Denis Nicolás Rojas Rodríguez
(El poeta vagabundo)
UN PRINCIPIO SIN FIN
Entre el follaje verde
de un olvidado continente
corre entre montañas como serpiente
un rió que hecho nudos encanto esconde

Como camino antiguo de un gigante
guarda huellas en su recorrido
siete cantaros de nivel profundo
asesinos de la luz del sol naciente

toda una aventura es esta cultura
que siendo hombres envueltos por emoción y miedo
son lobos, ranas, para luego ser moscas y por error
peces y por fin culebras retando a la altura

un camino que no tiene regreso
una historia que de la imaginación nos a hecho presos
pues cuenta un anciano en tono de rezos
que al ocaso un chivo cierra el paso

si esto es verdad o mentira
no me importa creo que delira
pues en ves de un chivo lila
vi en las paredes mantos nacientes haciendo fila

follaje hermoso y vistoso
cual manto de doncellas
que sirve como lugar de querellas
a los animales que huyen de lo caluroso

el vestido que cubre a la sétima posa
dejaría asombrado incluso al tuerto
ya no sigo con este verso que parece cuento
mejor me apuro a salir del chivato

pues ya dan las seis de la tarde
y por si el chivo sale de donde se esconde
mejor corro pues con dos cuernos me basto
a nadie le agradan dos mas, cierto?.
¡CAJABAMBA!, DIAMANTE DEL MUNDO

Entre montañas de vientre brillante,
regada por telarañas de agua corriente;
bajo su Chochoconday de mirar vigilante
se halla la ciudad más bella del norte.

¡Cajabamba! perla deseada por reyes,
de pampas verdes y hermosas mujeres;
¡Cajabamba!, tierra sin grandes menesteres
de peñas, quebradas y hombres nobles.

Al nacer de la alborada, entre montes,
por las zarzas y tunas cantan los grillos,
y entre las ramas de los árboles, los villancicos
de huanchacos, palomas, pishushangos y zorzales.

¡Cajabamba! canto que alegra la vida,
con sus galanes y diablos para octubre
con pallas y emplumados desde la cumbre;
es el pueblo al cual la felicidad cuida.

En este pueblito de dormir placido
el trabajo no conoce candidez y crucifica;
el coraje es insignia que identifica,
¡OH, Cajabamba! De clima enardecido

Un valle de Condebamba, seducción divina
una laguna Ushunday, lugar de embrujo;
una Peña del Olvido que a muchos condujo
al descanso, es esto un atractivo que camina.

Si os tienes paciencia de ver con atento
veras que es ésta, tierra de mil talentos;
con un Chuquibamba, caricia de los vientos
con unLluchubamba, de rostro antiguo.

¡Cajabamba, diamante para el mundo¡





Prof. Josiel Meléndez Ramírez
LA LAGUNA QUE SE FUE A OTRO LUGAR
(LEYENDA DEL CASERÍO DE CHURUCANA)
Catequil, el dios de los culles, había anunciado el final de aquel lugar. Permanentemente los naturales del lugar perdían sus animales por alguna peste, sus chacras no producían igual, pese al esfuerzo y trabajo que hacían; aún así, estas gentes de Huangaday continuaban con sus ofrendas.
El lugar era hermoso. De otros lejanos parajes venían para contemplarlo y dar veracidad a lo que escuchaban de sus semejantes. En la cima del cerro había una laguna, el espacio era ahuecado; al fondo, apus de mayor tamaño que se reflejaban en sus transparentes aguas. Igual hacía el cielo azul infinito con sus copos blancos que desaparecían cuando el sol empezaba a reinar. También construido hace muchos años, un templo de piedra, del que se podía contemplar extensas zonas de las partes bajas.
Era principios de 1470, los incas iniciaban la conquista de estos lares; reinaba Tupac Inca Yupanqui. El dios Catequil no deseaba que el lugar más querido por él, y al que le había dotado de tanta hermosura, fuera posesión de otros y decidido darle fin. Lloró intensamente, las lágrimas eran las intensas que caían intensas lluvias sin cesar, día y noche. Le acompañaban los relámpagos que daban estruendosos signos de dolor.
Los naturales solamente esperaban y predecían un cambio. Era el poder de dios; aquel que les había permitido reflejar la laguna, tempranamente, cuando salía entre dos colinas y jugaba silenciosamente con las nubes, también aves acuáticas migrantes o sedentes que hacían de ella su hábitat. La laguna fue incrementándose más y más. Pero, pronto se desbordó, llevando consigo el antiguo templo con todos sus tesoros; bajó estrepitosamente y el eco infundió temor hasta lugares distantes. Fue en pocos minutos y en una noche obscura. La lluvia cesó, dejó de llorar su jefe supremo. Se había cumplido su deseo.
Las faldas del cerro Huangaday quedaron como enormes rasguños sangrantes. El lugar destruido y cambiado.
Hoy la laguna está ubicada en la actual comunidad de Higosbamba, y a la que octogenarios chulucaneros reclaman como suya.
* regresar
haz clic...